Martino le puso hormigón en el camino de Uruguay al gol pero olvidó que un charrúa es capaz de comer piedras. Los de Tabárez aceptaron el reto nada más empezar y encararon el último escollo en el camino a la Copa América dispuestos a destrozar cualquier impedimento que les pusiera por medio la afortunada selección paraguaya, injustamente clasificada para la final. Fue justo que Lugano levantara el título, porque atacó bien y defendió mejor.
Las intenciones de Martino estaban tan claras que se dejó a Lucas Barrios y Estigarribia en el banquillo y acumuló efectivos en el centro del campo. La de Uruguay
Las intenciones de Martino estaban tan claras que se dejó a Lucas Barrios y Estigarribia en el banquillo y acumuló efectivos en el centro del campo. La de Uruguay







